Recordando a Fernando Rodríguez Casas (QEPD): “Vivir es morir y la muerte también es vida”.. con esa cita, en 1983, Cachin Antezana comenzaba su artículo sobre la pintura de Fernando, destacaba que el artista -también filósofo-, había indagado, encontrado y elaborado un modelo conceptual para representar la perspectiva plana y polar de la realidad, cuyas obras, además de excepcionales, acompañaban un trabajo intelectual riguroso y complejo. Su incansable dedicación a la pintura y la filosofía desde sus tempranos estudios en Cochabamba, la docencia en Houston y sus múltiples muestras y premios internacionales dejan un legado universal, una obra que cobra vida indefinida en cada imagen y pensamiento. Solidaridad con su familia.