El mal existe y es una condición inherente al ser humano. Tratar de que simplemente no exista más con algún cursito de género bajado desde el estado o alguna palabrita linda repetida por algún munipa y listo es una solución infantil e inútil. Y es inútil porque el estado no puede meterse en el seno de cada familia a regular la génesis de la maldad, aún cuando el estado fuera inherentemente "bueno". Lo que hay que hacer con el mal que existe es erradicarlo. Y eso se logra, de mínima, encerrando DE POR VIDA a todo violador, pedófilo y asesino confirmado, y en lo posible, detectando las conductas de riesgo desde la adolescencia.