Pudo sentir, o al menos lo que ella creรญa que era, su incomodidad. Sin molestarse, simplemente retirรณ sus manos y le sonriรณ.
โLo siento, no he podido evitarlo.
โDeja de... decir eso โ protestรณ, apartando la mirada sin poder evitarlo โ. No lo soy.
Pero la calidez en su pecho no se iba.