Atrapados por lo urgente y lo inmediato, hemos ido perdiendo la capacidad de reflexionar, de leer e incluso de pensar. Se nos pasan los días como los autómatas. Nos quieren hacer creer que la vida se juega en el aquí y el ahora, sin perspectiva trascendente alguna. ¡Un like se ha convertido en un asunto fundamental! Estamos muy perdidos. Volvamos a la lectura, la conversación serena y a la pregunta por el sentido de la vida.