Efectivamente, es una auténtica tortura psicológica. De él hacia ella. Una tortura muy naturalizada que pone sobre la mujer una carga mental desbordante y que, encima, cuando "salta", le devuelve luz de gas y victimismo: más tortura psicológica.
Mucho jaja pero esto es una auténtica tortura psicológica y un motivo muy real de depresión.
También uno que explica porque en este país siempre arrasan mierdas del estilo Sálvame o isla de las tentaciones.