La Ciudad vuelve a poner en valor el esfuerzo, el mérito y la vocación docente.
El nuevo modelo de formación y desarrollo profesional reconoce la capacitación, el compromiso y el desempeño de quienes enseñan en las aulas porteñas. Además, incorpora inteligencia artificial y nuevas tecnologías, fortalece las prácticas de enseñanza y las residencias, y establece evaluaciones desde el ingreso.
Con esta decisión, la Ciudad sigue ordenando la educación para que esté a la altura de los desafíos del mundo que viene.