Respetado
@DCoronell una cosa es que no se tratara de "correos electrónicos" y otra que ese contenido no fuese real. El punto es ese, no si fuesen emails o no. Lo dijeron Interpol y las autoridades colombianas, y lo me lo ha reconfirmado en
#Indagatoria el general (r) Naranjo.
Y veamos con más detalle:
Usted lo sabe, y se sabe desde hace varios años: en esos miles y miles de archivos no había correos electrónicos estándar, sino documentos Word con textos de mensajes.
Las FARC usaban un sistema operativo y de seguridad (encriptación PGP hub en Venezuela conversión a Word); esos archivos no fueron alterados después de la incautación, según Interpol y lo ha reconfirmado el general (r) Naranjo. La Corte Suprema los invalidó por razones de territorialidad en su obtención, no por falsedad probada, ni analizaron eso los magistrados.
Lo que se conoce es que alias Tania manejaba la central de comunicaciones en Venezuela; tenía las llaves de encriptación de mensajes para los comandantes, y re-encriptaba y enviaba a Reyes, donde alias Gloria se encargaba de la desenscriptaba en Word para que él los leyera y respondiera, y luego ella volvía a encriptar sus respuestas.
Por eso, en los computadores de Reyes aparecían copias o transcripciones guardadas en formato Word (archivos estáticos), no correos activos en un cliente.
Varios datos estaban ocultos con técnicas de esteganografía (incrustados en imágenes); se hallaron 983 archivos encriptados en los computadores que los expertos de Interpol lograron descifrar.
Resulta absurdo pensar que se pudiese falsificar o elaborar en pocos días el contenido de 3 computadores Toshiba, dos discos duros externos y 3 USB con más de 600 GB de datos, más de 37 mil documentos escritos, 210 mil imágenes, 10 mil archivos multimedia y cerca de 8.000 direcciones de correo.
Interpol, con toda precisión, concluyó que, posterior a su rescate en la frontera, no se crearon, modificaron ni borraron archivos de usuario.