Empecemos por lo más fácil.
El artículo 50, como muchas veces ha determinado la jurisprudencia constitucional, es únicamente un principio rector de la política económica que ha de considerarse en conjunto con otros principios como el de estabilidad presupuestaria. En otras palabras, es una declaración de buenas intenciones. Nada más.
Con respecto a lo que es importante. Mi argumento se basa en una mera identidad contable: es la única manera de contar con un sistema de reparto sostenible.
Uno siempre puede argumentar que no quiere tener un sistema de reparto sostenible. Pero eso atenta contra la idea básica del estado del bienestar, que consiste en repartir por necesidad, no por edad.
Así que tonterias no digo ninguna: simplemente entiendo derecho y economía.