AY, QUÉ DIRÁN MIS AMISTADES
Porque una rata, aunque la disfracen de dandy, aunque le pinten las rayas de tigre y la estampen en camisetas para que la fanaticada las luzca (para no parecer la oveja negra del rebaño), rata se queda.
Un tigre de verdad puede perder el pelaje, pero sus rayas siguen ahí, tatuadas en la piel.
Y ojo: cada patrón de rayas es único, como una huella dactilar.
No se copia.
No se falsifica.
No se maquilla.
Mientras tanto, en Venezuela, El País reportó esta semana un bombardeo aéreo sobre una mina ilegal de oro, con al menos 10 muertos, en un operativo contra un jefe del Tren de Aragua.
Enlace:
elpais.com/america/2026-06-1…
Y aquí, en modo ópera bufa, Aníbal Gaviria ya dijo clarito que él no tendría alianza con Abelardo De la Espriella porque “no cree que sea lo que le convenga a Colombia”.
Enlace:
caracol.com.co/2025/11/24/no…
Y ojo: la misma rata que hoy te pide brochazo es la que mañana te suelta:
“–si no me rayas en el tarjetón, pierdes el puesto–”.
No pintes rayas ajenas.
No maquilles ratas.
No confundas zoología con propaganda.
NO PASES POR GÜEVÓN ESTE 21 DE JUNIO.