Hace un tiempo inicié mi propia startup.
Fui seleccionado como primer candidato por ExplorerLab, bajo el paraguas del Banco de Santander, así que se hacía difícil rechazar la oportunidad.
Por aquél entonces ya había hecho varios proyectos como fundador y desde 0 todos ellos. E-commerce, agencia de marketing digital y alguna página viral en rrss.
Parecía razonable tomar este camino. La idea con la que apliqué a la plataforma era mía al fin y al cabo, y el proceso de selección seguido me había llevado ahí. Mi pasión y admiración por las startups y sus fundadores también ayudó. En resumen, la respuesta era clara: ¡vamos a por todas!
No necesité mucho tiempo. A los días me sentí quemadísimo. Burnout lo llaman.
Ojo, no creo que fuese por este proyecto solamente. Lo llevaba acumulando entre universidad y otros varios proyectos.
Me costó recuperarme, pero tomé una decisión. Salud y familia lo primero.
Me sentí algo cobarde. Sentía que tenía potencial para crear cosas grandes, pero me sentía débil. Había petado.
Necesité sanar, pero siempre acababa queriendo emprender, sintiendo esa necesidad. Sabía que era parte de mi, pero a la vez me generaba rechazo.
El tiempo lo cura todo dicen, así que decidí finalizar mis estudios, irme a otra ciudad a vivir y experimentar una vida más “normal” con un trabajo estándar de 8 a 17hs.
Esto me ha llevado hasta el día de hoy. Hace un par de meses que siento que todo esto anterior ha sanado y siento que es el momento. Me he dado tiempo desde entonces y he reflexionado mucho.
Descubrí que mi pasión por encima de todo era crear, ver algo que no vale nada, una simple idea, y desarrollarla hasta el punto que alguien esté dispuesto a pagar por ella porque de verdad le aporta un valor y mejora su vida de alguna forma. Todo lo que fuese una lectura o un aprendizaje relacionado con esto me apasionaba.
Con esta premisa quiero compartir mi pequeño proyecto, Business Economics. El objetivo es el de analizar startups y empresas disruptivas que innovan haciendo énfasis en sus modelos y en sus unit economics.
El proyecto nace por corazón y con ninguna intención de nada, simplemente la de compartir, comprometerme a mi mismo como “sanación” personal y con la misión de tratar de inspirar a quien quiera leerlo. Un proyecto que inicié poniéndome a mi mismo como cliente ideal pensando en qué me gustaría ver y porque sentía que no había nada con este enfoque. Os animo a echarle un vistazo, el link está en la bio 🫶🏻