Precisamente ahí tiene menos sentido un bípedo jumanoide. El problema es confundir que algo este adaptado al mundo humano con qie sea eficiente. En combate no gana lo universal, gana lo robusto y especializado. Un bípedo es alto, inestable, consume más energía y tiene muchísimos puntos de fallo, en un entorno urbano además se expone entero para hacer cualquier acción. Una plataforma baja (con varias patas, no tiene por qué ser origas) con uno o dos brazos manipuladores puede abrir puertas, usar herramientas o sacar a alguien, pero con más estabilidad, autonomía y carga útil, y pudiendo asomar solo los sensores o el arma. La ciudad justamente favorece un erfil bajo.
El humanoide solo tendría sentido en casos muy puntuales de interacción extremadamente específica, para una operación real es mejor un conjunto de sistemas pequeños especializados que un soldado robot.