Crear otra empresa pública para comprar medicinas NO resolverá por sí solo la crisis del sistema de salud. El problema no es únicamente quién compra, sino cómo se controla, fiscaliza y blinda toda la cadena frente a mafias enquistadas en hospitales y redes de corrupción administrativa.
La solución pasa por un sistema nacional de trazabilidad integral y compliance sanitario basado en tecnología avanzada.
Se debe empezar por una verdadera Historia Clínica Digital Única interoperable, donde conste:
1) diagnóstico del paciente;
2) médicos tratantes;
3) órdenes médicas firmadas digitalmente;
4) dosis prescritas;
5) frecuencia y tiempos de entrega;
6) farmacia responsable;
7) funcionario que entrega;
8) recepción del paciente;
9) stock utilizado;
10) lote y fecha de caducidad del medicamento.
Todo enlazado en tiempo real a un sistema nacional de control de inventarios y abastecimiento.
La IA, Machine Learning y Big Data deben utilizarse para:
1) detectar patrones anómalos de consumo;
2) identificar sobreprescripción;
3) detectar desaparición de medicinas;
4) alertar desvíos de inventario;
5) cruzar datos entre hospitales;
6) anticipar desabastecimiento;
7) generar compras preventivas;
8) identificar redes internas de corrupción.
Además:
1) blockchain para trazabilidad inalterable;
2) biometría para validación de entregas;
3) georreferenciación logística;
4) auditorías automáticas;
5) paneles públicos de transparencia;
6) análisis predictivo de demanda;
7) interoperabilidad MSP-IESS-ISSPOL-ISSFA-SRI-CGE-SERCOP.
Cada intervención debe dejar huella digital: quién pidió, quién autorizó, quién compró, quién recibió, quién almacenó, quién entregó y quién auditó.
Sin trazabilidad total y compliance institucional serio, cualquier reforma será apenas cambiar de edificio a las mismas mafias.