Hamster Kombat ha hecho pública la lista de su tan deseado airdrop y las reacciones no se han hecho esperar.
El bot del juego registra más de 100M de usuarios al mes y el total supply de su token,
$HMSTR, será de 100B. Las matemáticas son el peor enemigo de quienes tenían grandes esperanzas en este airdrop.
Teniendo en cuenta la cantidad de jugadores que tiene el juego, era de esperar que las cantidades a repartir entre ellos fueran pequeñas; unos miles de tokens en el mejor de los casos.
Para cumplir con las espectativas que muchos tenían, el precio del token no podría ser menos de 1$. Esto supondría un marketcap de 100.000.000.000$
Aquí es donde chocamos con la cruda realidad del mundo cripto. Si acudimos a una página como CoinMarketcap y comprobamos el marketcap de las principales monedas descubriremos que BNB, en el puesto número 4 de la lista, tiene un MC de 85.000.000.000 y que Tether (USDT) ocupa el puesto 3 con 119.000.000.000.
Es decir, para que se cumplieran los objetivos de ganar unos cientos de $, quizás 3k o 4k $ en los mejores casos, HMSTR debería de colocarse en el puesto 4 de la lista, entre USDT y BNB.
Estamos hablando del token que se obtiene gratis en un juego. El mercado no da tanto valor a un activo que se obtiene "gratis".
Se trata de un pequeño regalo que ofrece un juego a sus jugadores, nada más.
Aquí es donde tendremos que abrir el melón de los juegos web3.
¿Deben ser los juegos web3 plataformas encubiertas de colocación donde los jugadores reciban una compensación por su tiempo empleado equivalente a jornadas de trabajo?
Desde luego yo espero que la comunidad se de cuenta de que el camino no va por aquí. De lo contrario los juegos web3 desaparecerán rápidamente, excepto ponzis y casinos de dudosa reputación.
¿Cómo esperan que el valor de los activos que entrega un juego como recompensa por tiempo dedicado pueda mantenerse en el tiempo?
Detrás de un token siembre debe haber una utilidad o de lo contrario su valor no hará otra cosa que caer.
Las estadísticas me recuerdan hoy que he jugado a HK durante 131 días. Durante todo este tiempo no he dejado de preguntarme qué utilidad tendrá el tan cacareado token del airdrop prometido. Reconozco que lo que me ha estado moviendo a seguir el juego ha sido mi curiosidad, tanto como desarrollador de videojuegos (tenemos nuestro propio tapper,
@PugTapper) como por el desenlace del token.
Por desgracia sigo con la duda de esa utilidad, más allá del fomo del airdrop. Ahora mi curiosidad se torna en preocupación acerca de cómo puede afectar al ecosistema de juegos web3 si lo que iba a ser la punta de lanza de todo una nueva generación de juegos se diluye entre la frustración y la apatía.