16 de junio de 1937, la sede barcelonesa del POUM (Partido obrero de unificación marxista) es clausurada y sus dirigentes detenidos, entre ellos Andreu Nin. El Partido Comunista de España, instigado por el agente soviético Orlov, del NKVD (precedente del KGB), presenta al POUM y a Nin como agentes de Franco y de Hitler.
Nin había vivido varios años en la Unión Soviética y era colaborador de Trotski, por lo que regresó a España en 1930, cuando comenzó la persecución de los trotskistas en la URSS.
Fue asesinado y su cuerpo sigue desaparecido 89 años después.