AYER, el senador Enrique Inzunza de Morena acusaba a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, de “traición a la patria”, exigiendo que la FGR investigara y pidiendo su eventual desafuero.
HOY, ese mismo senador aparece formalmente acusado por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, junto al gobernador Rubén Rocha Moya, el alcalde de Culiacán y otros funcionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa