Lucas Vignale tenía apenas 28 años.
Nacido en Buenos Aires en 1997, construyó una carrera que unió el cine, la música y la producción audiovisual.
Trabajó junto a artistas como Bizarrap, Trueno y J Balvin.
Fue el realizador de algunos de los últimos videos de Gaspi.
Y se convirtió en una de las miradas jóvenes más prometedoras de la industria audiovisual argentina.
Su salto más importante llegó con El tren fluvial, el largometraje que codirigió junto a Toto Ferro y que este año fue presentado en la Berlinale.
Pero más allá de los logros, quienes trabajan detrás de una cámara dejan algo difícil de explicar.
Una manera de mirar.
Una sensibilidad.
Una forma única de contar historias.
Lucas estaba construyendo la suya.
Y por eso su partida duele también por todo lo que ya había hecho.
Y por todo lo que todavía tenía para hacer.
Gracias Lucas.