El Papa León XIV establece aquí una frontera nítida entre el catolicismo y el neoliberalismo, así como su expresión espiritual neopentecostal.
Dios NO te bendice por tu riqueza, ni ser productivo te hace alguien de valor.
Afirmar algo así en la era del rendimiento, el coaching, LinkedIN y "lo que tienes es lo que vales" suena verdaderamente revolucionario.