Jefes de Estado y asesinos.
“Por primera vez en la historia, vemos al jefe de un Estado que se considera civilizado hablar abiertamente como un asesino, diciendo sobre el líder religioso de un país al que ha agredido: «lo mataremos», y sobre los habitantes de ese país: «los masacraremos». Ni Hitler ni Stalin jamás se expresaron así. Y, sin embargo, no solo este hombre no es acusado ni depuesto, sino que los jefes de Estado de las llamadas democracias occidentales lo aprueban, aceptando implícitamente que los políticos puedan hoy expresarse públicamente de una manera que quizá ni siquiera los asesinos se atreverían a hacerlo entre ellos.”
Giorgio Agamben en Quodlibet, 10 de marzo de 2026.