Este debió ser el primer pronunciamiento, no las especulaciones y conclusiones precipitadas.
Ante el fallecimiento de Mónika S., ocurrido el pasado 8 de junio, expreso mi solidaridad y condolencias a su familia y seres queridos.
He dispuesto que, en el ámbito de nuestras competencias, como Ministerio del Interior, las indagaciones se desarrollen con la mayor celeridad, rigurosidad y transparencia, para que los hechos sean plenamente esclarecidos, además de colaborar íntegramente con los poderes del Estado a cargo de esta investigación y con la decisión de incorporar peritos internacionales.
Nuestro compromiso es contribuir a que la verdad salga a la luz y que no quede ninguna duda sobre lo ocurrido.