EL EX FUTBOLISTA MARTÍN VARGAS CONTÓ SU HISTORIA DE ADICCIÓN
Martín Vargas, ex defensor de Deportivo Español surgido en Independiente, fue el primer futbolista de Primera División en Argentina en dar positivo de cocaína. Ocurrió el 11 de agosto de 1996 tras un partido ante Newell’s. Fue suspendido seis meses y su caso quedó envuelto en rumores por un control simultáneo a Diego Maradona.
Jugó también en Olimpo, Brown de Adrogué y Temperley, antes de continuar su carrera en Ecuador y México. Logró rehabilitarse y hoy vive en Guayaquil, donde vende churros y es Testigo de Jehová.
Testimonio
El comienzo de la adicción
“En un momento fui al baño y la probé. Fue la decisión más equivocada de mi vida. La droga me causó un montón de problemas.”
“Desde que probé hasta que volví a tomar pasaron apenas cuatro días. El olor me atraía. Al principio pensás que lo manejás y luego te das cuenta de que no. Y ya es tarde.”
El antidoping
“Recuerdo con claridad el día del control antidoping en Rosario. El doctor me vino a buscar a mí y a Gustavo Grondona, los que salimos sorteados. Me quise morir porque sabía que tenía el cuerpo contaminado. Pensé en tomar Gatorade de manzana y escupirlo en el frasco (cuestión que haría meses después jugando en Olimpo de Bahía Blanca), pero un médico me estuvo mirando todo el tiempo. En la pieza no había un baño apartado: todo se hacía entre cuatro paredes. Me dije que sea lo que Dios quiera y oriné.”
“El lunes, cuando volvimos a entrenar, el predio de Español estaba lleno de periodistas. Al llegar, el médico me avisó del telegrama con el positivo. Fue un golpazo. Fui al vestuario y les dije a mis compañeros la verdad.”
“Me subí al auto tratando de esquivar a la prensa y desde el teléfono del auto llamé a mi casa para avisar que iba. Tenía que enfrentar a mis padres.”
Los rumores por Maradona
“Después se hizo una polémica con Diego Maradona por el tema de la numeración de los frascos. Esa misma fecha a Diego le había tocado el control y su frasco era el 408; el mío, el 508. Escuché versiones de que me pagaron para tapar el doping de él. Nada que ver: yo siempre admití que me había equivocado. Lo que ocurrió es que en esos días Maradona viajó a Suiza para someterse a un tratamiento por drogas. Con Diego me junté a almorzar un mediodía en Olivos y me advirtió que se me vendrían un montón de problemas.”
Su vida después
“Lo que siguió es muy triste. Me sancionaron por seis meses y hasta me hicieron una denuncia por la que tuve que ir a declarar a Comodoro Py. En la misma causa estaba Diego Maradona y semanas después saltó el caso Coppola.”
“Mi única preocupación en ese tiempo era consumir; por eso digo que esta es una enfermedad que te vuelve egoísta. Me alejé de la gente buena y cambié mi entorno para mal.”
“Mi papá, que ya falleció, perdió el amor por el fútbol y por su hijo (yo), dos de sus grandes pasiones. Y mi mamá se hizo alcohólica. También tomaba pastillas para dormir. Se volvió una persona que iba por la calle insultando a la gente. En una época hasta tuvimos que internarla en un loquero. (...) Hasta que un día se suicidó.”
“Solo diré que mi mamá no pudo soportar el peso de tener un hijo metido en la droga. Y después de unos años de angustia se fue a otro plano con su dolor.”
“De lo de mi mamá me enteré estando en Ecuador. Mi enfermedad me hizo alejarme de mis hijos y mis hermanas. En todo ese tiempo seguí jugando al fútbol y envenenando mi cuerpo. En 2002 me compró Toros Neza de México y luego regresé a Ecuador, y un par de años después me retiré en Liga de Loja.”
“La cocaína te convierte en un monstruo porque perdés todos los valores. Me costó demasiado salir de ella. Digo que estuve cerca de la muerte porque perdí todo por la droga: hijos, mujer, familia, amigos, trabajo, dinero.”
“En 2003 conocí en Ecuador a Guadalupe, mi actual mujer, que me cambió la vida.”
“Tuve muchos trabajos tras mi retiro, aunque todo me salía mal. Podía estar un par de meses limpio, lúcido, con proyectos, pero en algún momento recaía.”
“Tengo 52 años y más de 30 los atravesé con la adicción. Por suerte ahora puedo decir que estoy limpio y que voy ganando de un día a la vez. La disciplina es todo para vencer a la enfermedad.”
“¿Cómo fue que me recuperé? Un día toqué fondo estando en Chicago, Estados Unidos. Sucedió hace tres años. Estaba frecuentando lugares peligrosos. De un arrebato saqué un pasaje y volví a Argentina.”
“Mi hermana me escuchó y, junto a mi cuñado Ariel, me dijeron de ir al Sedronar de Banfield. Ahí me recomendaron internarme en la fundación Creer es Crear de Berazategui. Fui de la mano de mi hermana y de la mano de Dios, que me entró en el corazón.”
“Y me recuperé tras 9 meses de internación. Volví a Ecuador y me reencontré con mi mujer, Guadalupe. Ambos somos Testigos de Jehová y vamos a un hogar todos los jueves y domingos.”
( ) en Clarín:
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