México es mucho país
Se quedaron con las ganas los que anhelaban que la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ fuera un fracaso para poder seguir criticando a las administraciones de Claudia Sheinbaum y de Clara Brugada.
Aunque es verdad que, para garantizar el acceso de los aficionados al estadio, la CDMX tuvo que mandar a las calles a elementos de la policía que, a juzgar por las apariencias, no salían a caminar desde el plantón en Reforma de 2006, y aunque hubo manifestaciones pacíficas y violentas alrededor del estadio, y aunque los asistentes tuvieron que salir de sus casas a las tres de la madrugada para caminar kilómetros porque todos los transportes públicos estuvieron restringidos y cerrados por derribo, y aunque hasta la mañana del día de la inauguración todavía no se confirmaba si el Fan Fest del Zócalo iba a estar abierto, el evento fue un éxito rotundo.
Amenizada por estrellas de talla internacional como Los Ángeles Azules, el sapito de Belinda y Denisse de Kalafe (que ahora se hace llamar “Fher de Maná”), la ceremonia transcurrió sin complicaciones y el partido terminó 2-0 a favor del combinado nacional.
Las voces de la ultraderecha reclamaron la ausencia de la presidente en el estadio, sin entender que esto no se debió al miedo a que la abuchearan en un evento lleno de fifas y fifís, sino a la humildad en el corazón de la mandataria.
Como ya sabemos, la presidente Sheinbaum le regaló su boleto a una niña indígena a la que llevó a su morning show La mañanera del pueblo para que hiciera suertes y malabares con la redonda, demostrando así que era merecedora de asistir al codiciado partido. Y ya regalado el boleto, pues ni modo de que comprara otro para el cual hubiera tenido que desembolsar la rimbombante cantidad de hasta $120,000 pejecoins, como hicieron muchos de la oposición que gustan gozar de los privilegios y estar alejados del pópolo.
Claudia no. Claudia es sencilla, humilde, cercana a la gente. Por eso le adaptaron una carpa en Azcapotzalco, a donde invitaron a pura lideresa de barrio, a puro nini que recibe la beca del Bienestar y a puro viejillo que ya no sabe ni dónde anda, no porque con esos corría cero riesgo de ser abucheada, sino porque es con quienes la doctora quiso disfrutar del futbol, que es un placer para todos, no solo para las cúpulas.
En contraste, Ricardo Salinas Pliego sí quiso lucirse y asistió al estadio Azteca acompañado de su familia. Para desgracia del empresario, no contaba con que, a pesar de ser un evento casi exclusivamente para gente bañada y que sí terminó la secundaria, nunca faltan los colados que consiguen entrar porque les consiguió boletos el tío que vive en el gabacho, o el padrino que trabaja para Emilio Azcárraga, o el primo que le diseña “la estrategia fiscal” al dueño de la boletera.
En un video que reprodujeron todos los periodistas independientes de la izquierda, se escucha cómo un total de dos inconformes reciben al tío Richie entre gritos e insultos. Aunque en el mismo video se escucha a alguien más expresarle su apoyo y a una señora despistada preguntando quién era el personaje que levantó tal algarabía de la muchedumbre, o sea, de las tres personas mencionadas, el hecho de que dos ciudadanos libres lo insultaran, muestran que quizá no está listo para dedicarse cien por ciento a la política, aunque hay decenas de otros videos en donde la gente lo recibe con alegría, le pide fotos y hasta corea “presidente, presidente”.
En fin, México es mucho país. Tanto, que a veces hace ver a sus líderes muy chiquitos.
Todos los bloopers de la semana en mi blog de Substack (link en el pefil).