Isabelita siempre fue una chica poco presentable. Una cretina en el amplio sentido del término.
No voy a contestar en el mismo tono, porque mi güela me enseñó educación y respeto. Es lo que tiene ser de clase obrera, que nos enseñan siempre respeto.
Si la gente compara dos viajes de presidentes autonómicos a México, casi coincidentes en el tiempo y dice: “Adrián Barbón estuvo y no creó conflicto ni bronca, sino que dejó buen recuerdo”, es porque me dediqué a tener reuniones con empresarios, con organizaciones económicas, patronales y culturales y, por supuesto, con la emigración asturiana, entre ellos, numerosos empresarios con inversiones en Asturias que han puesto en valor mi viaje.
¡Ah! Entiendo que desde esa obsesión con Asturias -ya lo vivimos en la pandemia- lleve a hacer afirmaciones un poco a salto mata, pero las inversiones y compras de mexicanos en Asturias son datos objetivamente muy relevantes, muy importantes para nuestra Comunidad. A veces es mejor callar que hablar sin rigor, porque luego pasa lo que pasa…
Y quiero ser muy claro: Asturias no admite lecciones DE NADIE.
Y menos de alguien que nos trata con desprecio y como si fuéramos una colonia. Que ya estamos hartos -no solo los asturianos y asturianas, sino la gente de la mayoría de las Comunidades Autónomas- de que algunas personas se crean que España es, exclusivamente, todo lo que queda dentro de la M-30.
Así que como decimos en Asturias “ándate por lo segao” y déjanos en paz, que el pueblo asturiano es un pueblo humilde, honesto y trabajador, pero a orgulloso de su historia e identidad no nos gana nadie.