Cuando hablaba de reflexiones cicateras y desnutridas me refería a estos tuits.
“Lo de Madrid”, “lo de Barcelona” y “lo de Canarias” forma parte de una narración que no se pueden desgajar porque conforman historia conjunta y única.
Confrontarlas es muy paleto.
Los actos religiosos del Papa en Barcelona están humillando a los de Madrid, y era de esperar. La tradición católica de una ciudad tan antigua como Barcelona se mantiene queramos o no.