La Fiscalía de Sinaloa, controlada por Rocha, realizó un montaje con el asesinato de Cuén, su enemigo político.
A Cuén lo mataron el mismo día y en el mismo lugar donde secuestraron a El Mayo.
Según una carta de este último, ahí se verían Cuén, Rocha, Iván Archivaldo y él mismo para planear la sucesión en la UAS, institución que se peleaban Rocha y Cuén, ambos exrectores. La máxima casa de estudios representa un presupuesto millonario.
La Fiscalía General de la República de Gertz inició una investigación y determinó que había un montaje, y que debía de haber responsables, sin embargo, el proceso fue congelado y no hay castigo alguno.
Esa misma FGR -pero ahora controlada por una incondicional de Sheinbaum- determinará si hay pruebas o no contra Rocha Moya.