Uno de los artículos más preocupantes que he leído en muchísimo tiempo. Dejo algún apunte:
- Un "regalo" de un cuarto de millón de euros no es nunca una "atención protocolaria". El que se gasta esa cifra espera algo a cambio. Y pagar a un servidor público a cambio de algo no es precisamente legal, por ser suave.
- Incumplir las leyes, que obligan a la entrega a Patrimonio Nacional no es optativo. Apropiarte personalmente, escondiéndolo en una caja fuerte, de algo que no es tuyo, tiene un nombre feo, apropiación indebida.
- Si después de tu gestión pública, tienes 1,3 millones que antes no tenías, has obtenido una renta y un patrimonio, que deberías declarar... No conozco una exención en los impuestos que sean regalos protocolarios, sólo la hay en IVA en el artículo 47.4 de la ley para la importación de bienes "... de escaso valor", pero me da que aquí no sería aplicable.
Hay más derivadas, pero la más relevante es precisamente sobre la hipocresía: es posible que haya más casos de este estilo, pero esto sólo lo puede hacer quién ha ocupado este tipo de responsabilidades.
Esto quiere decir, simplemente, que para intentar salvar una actuación impresentable, como poco, se está promocionando que la élite política debe estar completamente al margen de las leyes (que por cierto aprueba para todos, o más bien para los demás).
Es un disparate que sólo contribuye a la degradación institucional.
Y por cierto, no sé cómo sabe todo esto Miguel Sebastián, y si el interesado va a poder explicarlo y probarlo, o quizás la explicación que da no es la buena.