#ServiciosPublicos| La advertencia es tan grave como el anuncio del Gobierno. La intención de liquidar Air-e, empresa que presta el servicio de energía a Atlántico, Magdalena y La Guajira, encendió las alarmas en el sector eléctrico, que ve en la medida un riesgo real de apagones y un golpe financiero de enormes proporciones.
Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG, calificó la decisión impulsada por el presidente Gustavo Petro como un acto “irresponsable e ilegal” y aseguró que el Gobierno no tiene hoy un operador capaz de asumir una red que atiende a 1,3 millones de hogares en la región Caribe.
Según explicó, una vez se ordene la liquidación, Air-e no podría continuar comprando energía, facturando ni prestando el servicio. A su juicio, si no existe un reemplazo con capacidad técnica y financiera, los tres departamentos quedarían expuestos a una crisis energética sin precedentes.
Castañeda también cuestionó que, tras la intervención de la compañía en 2024, el Gobierno obligara a los generadores a seguir suministrando energía pese al incumplimiento en los pagos. Como resultado, la deuda acumulada de Air-e con el sector asciende a 2,5 billones de pesos, recursos que comprometen especialmente a los generadores térmicos llamados a respaldar el sistema durante el fenómeno de El Niño.
Para el dirigente gremial, liquidar la empresa sin responder por esas obligaciones enviaría un mensaje devastador a los inversionistas y acreedores. “Es hacerle conejo a quienes sostuvieron el sistema”, sostuvo, al advertir que la decisión podría replicar en el sector eléctrico el mismo deterioro financiero y operativo que hoy enfrenta la salud en Colombia.
Castañeda fue más allá y aseguró que la medida tiene un trasfondo político en plena recta final electoral. Mientras el Gobierno habla de una solución definitiva para Air-e, desde el sector energético advierten que la liquidación podría convertirse en una apuesta de alto riesgo cuyos costos terminarían pagando millones de usuarios de la Costa Caribe. 🔸
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