Aquí tratan a estos ciudadanos como a perros. Si su ocupación es ilegal, que intervenga la policía.
Me queda claro que no hay fraude, pero la gente tiene derecho a protestar por lo que le dé la gana.
Las tanquetas lanzaagua del fujimontesinismo de los noventa hoy tienen otra forma: cisternas operadas por la MML para inundar y dispersar a ciudadanos que defienden pacíficamente la victoria democrática del pueblo. Inundándonos no apagarán nuestra voz. El pueblo se respeta.