es inaceptable que se permita un humano apoyar el ataque contra Israel... no hay más...
Si no eres capaz de sentir empatía por la víctima de un asesinato, una violación, un secuestro, porque no estás de acuerdo con el Gobierno de Israel, has perdido la humanidad.
Si eres capaz de encontrar cualquier excusa o atenuante sólo porque las víctimas eran del lado judío, eres un despreciable antisemita.
Si, cuando todavía se están intentando recuperar cientos de cadáveres de jóvenes que iban a un concierto, de bebés masacrados en sus casas, tu primera reacción es exigir que el agredido “desescale” la violencia, eres un agente del terrorismo.
Si, después de las espeluznantes imágenes de mujeres secuestradas, violadas, sus cadáveres humillados, lo primero que sale de tu boca es un “si, pero”, un intento de justificación con cualquier motivo o un llamado a la “solidaridad con el pueblo palestino”, eres un cómplice de los asesinos.