He observado casi siempre que las mujeres instruidas tienen una cierta rudeza, una especie de afectación que hace que se compre muy caro el placer d su compañía
La gente inteligente no idolatra políticos. Tiene otro tipo de ídolos. No uno terrenal. No un politiquito, sea de la bandera que sea.
La gente inteligente puede cambiar de político como de camiseta xq piensa, razona, no se queda atado a un ser terrenal, ni se enamora del físico.