Estoy cansado de la HIPOCRESÍA. Ballesteros fue un Dios por agarrarse los testículos y Cömert es un indeseable. Después de haber calentado el derbi toda la semana, de imprimir billetes con la cara de Pepelu, de decirle que se muera y mil cosas más. ¿Queremos derbi sí o no? Mi reflexión aquí llega, bona nit.