Estudien filosofía. Al final, es lo único que realmente vale la pena, porque enseña a pensar cuando el ruido exige obedecer, a dudar cuando la consigna pide fe y a sostener principios incluso cuando hacerlo incomoda.
La filosofía no da certezas fáciles ni respuestas rápidas, pero sí algo más valioso. La filosofía da criterio, porque sin criterio no hay justicia, no hay política digna ni ciudadanía libre; sólo pasiones, odios y consignas vacías. En tiempos donde se aplaude la fuerza y se desprecia el pensamiento, estudiar filosofía no es un lujo. estudiar filosofía es un acto de resistencia.