de per què allò que en diem genètica és ciència social:
Los amigos comparten más genes entre ellos que con otras personas, incluso después de controlar por etnia o antepasados comunes.
Los humanos forman amistades con personas genéticamente más similares de lo esperado por azar, con un nivel de similitud equivalente al de primos cuartos. Este estudio demostró una homofilia genética a lo largo del genoma: los amigos tienden a compartir más variantes genéticas (SNPs) que extraños. Esto sugiere que la amistad actúa como una forma de “parentesco funcional”. Además, ciertos genes muestran heterofilia (diferencias), y los SNPs más homofílicos presentan mayor evidencia de selección natural positiva reciente, indicando que elegir amigos similares ha sido evolutivamente ventajoso.
Entre los conjuntos de genes más relevantes destacan tres:
- Olfativa (transducción olfativa) → Homofilia: genes relacionados con el olfato; las personas que “huelen” el mundo de forma similar tienden a ser amigos.
- Metabolismo del ácido linoleico → Homofilia: metabolismo de grasas y sustancias ingeridas; posible ventaja en preferencias alimentarias o metabolismo.
- Sistema inmune → Heterofilia: respuesta inmune; ventaja en complementaridad (resistir diferentes patógenos).
En conjunto, estos hallazgos indican que los amigos no solo se eligen por rasgos claramente visibles, sino también por una compatibilidad genética sutil a nivel molecular que no es directamente perceptible, la cual favorece tanto la sinergia (cuando son similares) como la complementariedad (cuando son diferentes en lo clave), influyendo en la evolución humana reciente.