Una de las peores taras públicas que nos persigue como sociedad moderna, agudizada principalmente a partir de la llegada del Socialismo de SXXI, es la no rendición de cuentas. El antiguo gobierno de NMad fue el mas recurrente en esta antidemocrática práctica. Recordamos a Aristóbulo Istúriz, tantas veces alabado como figura a emular por los simpatizantes chavistas, quien ocupó diversos cargos ministeriales y siendo en el 2016 vicepresidente, se negó a asistir a la Asamblea Nacional de mayoría opositora para presentar su memoria y cuenta alegando "desconocimiento de la directiva parlamentaria". Luego de esto, el oscurantismo de la gestión pública fue el estilo predominante en ese gabinete "ministerial": Rodolfo Marco Torres (Alimentación), Jesús Farías (Comercio Exterior) y Nelson Merentes (a la sazón Presidente del BCV ), entre otros, contribuyeron a esta malsana costumbre. Estos por su parte, insólitamente alegaron como excusa para no rendir cuentas, que al hacerlo se exponían a debatir "asuntos de Estado" de "alta sensibilidad económica y seguridad nacional" que no podían ser transmitidos en vivo por los medios de comunicación, e Istúriz apoyandolos afirmó que , "el pueblo no estaba preparado para oir ese tipo de información...", acusando a la oposición de querer montar un "show mediático"... Ahora en persepctiva, podemos sin ninguna duda afirmar que, malas costumbres públicas siembran la corrupción, cosechando la tiranía y el inexorable colapso de la República...
Antes de firmar deberían informar que pasó con Tocoma en 2014?, por qué se paralizó? Cuánto había pagado el Estado a IMPSA y a Odebrecht? Es cierto que IMPSA había caído en default? Porque se vuelve a firmar con esta empresa? Publiquen el contrato anterior y en actual.