El zurdo no sabe que hacer con su vida, pero con la tuya lo tiene muy claro.
El zurdo no puede administrar su propia economía, pero quiere administrar la tuya y la de los demás.
El zurdo exige tolerancia y respeto a las mujeres, pero grita puta maraca pero nunca paca y el que baila pasa.
El zurdo quiere que su presidente lea poesía, sea cercano y ande en bicicleta. Que sea inepto y chorro le da lo mismo.
El zurdo no sabe hacer riqueza, pero tiene cientos de ideas para regular riquezas ajenas.
El zurdo no deja que un desconocido administre su sueldo, pero quiere administrar el tuyo.
El zurdo odia a los ricos y a las empresas que lucran. Pero les pide plata para cambiar el auto, el smartphone e irse dos semanas a Punta Cana.
El zurdo no trabaja gratis, normalmente parasita y vive del esfuerzo ajeno.
El zurdo cree saber de economía, monetarismo y mercados, pero cuando se encarga deja más pobreza, desempleo y deuda.
El zurdo protege celosamente sus pertenencias, pero considera sospechoso que tú hagas lo mismo.
El zurdo no acepta órdenes de extraños sobre cómo criar a sus hijos, pero quiere imponer reglas sobre los tuyos.
El zurdo critica las dictaduras.
Pero cuando son suyas le dice "democracias distintas" y las ama.
El zurdo habla de justicia social, porque hablar de robo y fraude suena feo y no capta votos.