Belarra ha heredado de su gurú esa grotesca impostura, tan pagada de sí misma, de creer que llevar la contraria equivale a tener razón. Y al final, ese no perpetuo solo sirve para cebar un ego ya descomunal
Una máquina de generar vergüenza ajena en el contribuyente, del que vive
Esto👇es absolutamente ridículo.
Nada en la Constitución ni en el Reglamento del Congreso permite a un/a Diputada entrar en la instalación pública que le dé la gana cuando le dé la gana.
Y en una empresa mercantil de titularidad pública, menos todavía.