Ya pagaste mi estadía en este mundo. Hacés que valga cada día. En una vida donde todo es efímero, donde nada se puede disfrutar, vos vas a ser siempre el héroe eterno. El motivo de la felicidad de un pueblo. No me va a alcanzar la vida para agradecerte. Te amo hasta el final.
¿”Y si hoy es el último concierto? Bueno, festejemos”
Entre la alegría y la tristeza ocupando exactamente el mismo lugar, hoy solo puedo decir, pase lo que pase:
Mamá, Yo vi jugar a Messi.
Gracias Dios. Gracias ídolo.
Nos quedan 8 hipotéticos bailes. Si es así, bailaremos hasta el final. Porque vamos a disfrutar de lo que te quede representandonos.
El que no lo hace, sabemos de sus intereses.