—¿Estás bien? —preguntó el pájaro.
—Tengo un mal día.
—Oh. ¿Sabes? Mi familia dice que, cuando uno tiene un mal día, solo tiene que recordar que la noche llegará pronto.
—Gracias. Pero eso no me ayuda mucho —dijo el Sol, con una sonrisa triste.
Daniela Ferro