Fantástica respuesta, pero no hay que olvidar que España no es Twitter.
Era necesario contraprogramar la actividad del Gobierno y hacer una declaración institucional a las puertas del Congreso.
A Sánchez se le tumbará con liderazgo, acciones legales y movilización social.
Sedición, malversación, asalto al TC… El Gobierno recrudece contrarreloj sus ataques a las instituciones y a nuestro Estado de derecho. Asusta pensar hasta dónde puede llegar Sánchez en un final de año en el que todo vale. No nos quedaremos callados ante esta deriva autoritaria: