UCRANIA Y GAZA: EL NEGOCIO DE LA GUERRA
Israel ha bombardeado un convoy de ambulancias. Ha asesinado a varios periodistas. Ha lanzado ataques contra hospitales, mezquitas, escuelas. Ha acabado con la vida de más de 9.000 palestinos, de los cuales 4.000 eran niños. EEUU, la UE y Reino Unido apoyan esta carnicería, lo cual ha destruido toda su autoridad moral. Se presentan como adalides de los derechos humanos, pero están prestando su respaldo a un genocidio.
Occidente no puede alardear de valores. Su único principio es el amor al dinero. Detrás de la guerra de Ucrania solo se escondía el deseo de que Europa dejara de comprar gas ruso y lo adquiriera a EEUU y, en menor medida, a Israel, que controla la plataforma Leviatán, un yacimiento situado frente a las costas de Siria, Líbano y Gaza. Al igual que la guerra de Siria y la destrucción del Líbano, desplazar y exterminar a los palestinos forma parte de una estrategia orientada a explotar los recursos de Oriente Medio, con la complicidad de satrapías como Qatar, Egipto o Arabia Saudí. Se habla de guerra de civilizaciones, pero en realidad asistimos a conflictos neocoloniales. Los niños palestinos y ucranianos mueren para que los grandes lobbies del gas, el petróleo y las armas incrementen sus ganancias. ¿Quién dijo que el ser humano es la especie más evolucionada? Una colmena de abejas funciona de forma más civilizada.
Rafael Narbona