Lo que está sufriendo Pilar es un ejemplo del odio que se propaga amparado en el anonimato en las redes sociales.
Lo sufren también a diario muchas mujeres en este país y en todo el mundo.
Con Pilar y con todas ellas. Siempre en su equipo.
Llevo 48 horas leyendo mensajes llamándome “puta”, “zorra” o “comepollas”, instándome a ponerme a cuatro patas, diciéndome que soy Ministra por callar y ponerme de rodillas, si me gusta de lado o encima…
48 horas siendo víctima de un machismo repugnante e intolerable. ⤵️