Tren Maya y Sembrando Vida devastaron ecosistemas del sur de México
La construcción del Tren Maya ha generado una devastadora deforestación de ecosistemas.
Este mega proyecto destruye selvas tropicales, hogar de una biodiversidad única, y amenaza la supervivencia de numerosas especies de flora.
Entre ellas, 6 especies de plantas que están catalogadas en peligro de extinción y 15 más bajo la categoría de amenazadas.
A pesar de esta alarmante situación, no existe un programa de protección concreto para preservar estas especies, lo que refleja un desinterés evidente en la conservación ambiental.
La propuesta de reforestación a través de programas como "Sembrando Vida", que utiliza especies no nativas y frutales, representa un daño irreparable para estos ecosistemas.
Este enfoque erróneo altera gravemente los equilibrios de los ecosistemas, facilita la invasión de especies invasoras, y pone en peligro aún más a la flora nativa y con ello a su fauna asociada.
Las especies de plantas son destruidas o saqueadas ya que muchas de ellas tienen gran valor comercial en le mercado negro al considerarlas “exoticas”.
La responsabilidad es directa de Claudia Sheinbaum, ya que le da continuidad a este proyecto destructivo.
Su gestión prioriza intereses económicos por encima de la protección del medio ambiente.
Perpetuando un modelo de desarrollo insostenible que amenaza la biodiversidad de México.