¡SALE LA VERDAD! Documentos filtrados por WikiLeaks revelan que la embajada de Estados Unidos, encabezada por Anthony Garza, solicitó apoyo para Felipe Calderón apenas semanas después del fraudulento triunfo electoral de 2006. Mientras millones de mexicanos denunciaban el fraude, los diplomáticos yanquis describían a Calderón como un presidente en “extrema debilidad política” y coordinaban con su equipo de transición panista la agenda de seguridad para que los intereses del imperio no se paralizaran.