Aplicable a todos los ámbitos de la vida
Este artículo explica por qué en las universidades americanas suelen mandar los peores académicos. Lo que ocurre sería esto:
Los profesores buenos (los que publican mucho, investigan bien y generan conocimiento) no quieren dejar su trabajo de investigación para ser administradores (decanos, rectores, etc.). Les gusta la libertad de investigar, tienen prestigio y no quieren perder tiempo en reuniones, papeleo y burocracia. Aunque los administradores ganan más dinero, para ellos es como un “castigo”.
En cambio, los profesores mediocres (los que no logran publicar lo suficiente ni conseguir plaza fija) ven la administración como su salvación. No tienen futuro como investigadores, así que se meten en cargos administrativos, donde sus habilidades burocráticas y de “política interna” les sirven.
El resultado es que las universidades terminan siendo dirigidas por personas que fracasaron en lo más importante (la investigación y la enseñanza), y ahora controlan y ponen reglas a los que sí lo hacen bien.