Este certificado comprueba que el grupo Coosalud no operaba con la estructura estándar de una EPS que simplemente audita y paga facturas a hospitales. En su lugar, habían montado una compleja estructura fiduciaria donde empeñaban o cedían participaciones de su propia matriz de inversiones (Coosalud Inversa) para renegociar deudas con clínicas (en este caso SOMA), bajo el control absoluto de un mismo representante legal
Esta opacidad estructural es exactamente el tipo de mecanismo que permite ocultar pasivos reales y dificultar la trazabilidad financiera.
La Sociedad Médica Antioqueña S.A. SOMA participó y aceptó formalmente esta inusual movida financiera con el grupo Coosalud
El documento revela el nivel de anuencia de la clínica con esta estructura mediante los siguientes puntos:
Aceptación del mecanismo: El certificado detalla que el 27 de diciembre de 2022 se celebró un "Acuerdo de Pagos" en el cual SOMA aceptó recibir $1.500 millones de pesos representados exclusivamente en derechos fiduciarios, en lugar de un pago líquido tradicional
Conocimiento pleno de la maniobra: El punto 5 del documento estipula explícitamente que SOMA, como titular de los derechos, "conoce y acepta irrevocablemente" la naturaleza del contrato de fiducia, así como el estado actual de los activos que lo respaldan (el 88% de las acciones de Coosalud Inversa S.A.)
Esto demuestra que la clínica sabía exactamente el tipo de vehículo financiero difuso en el que estaba entrando para saldar su cartera.
Consentimiento de la triangulación: Al firmar este acuerdo, la Clínica SOMA aceptó que su deudor original (la Cooperativa Coosalud) trasladara la obligación a un "Nuevo Deudor" (Coosalud Inversa S.A.), validando un acuerdo donde ambas entidades deudoras estaban representadas por la misma persona: Jaime González Montaño
Esta disposición documentada de SOMA para aceptar figuras fiduciarias opacas, donde se empeñaban acciones internas del holding de Coosalud para "maquillar" o transar deudas hospitalarias, contrasta fuertemente con cualquier postura estricta o exigencia de liquidez inmediata que la clínica le esté reclamando a otras EPS en la actualidad.
Ya nada sorprende