A esta gente les encanta comentar "uy, los venecos son fachas, son tremendos entrometidos", y luego los ves muy tranquilos viniendo a Venezuela a hacerle campaña a un régimen genocida y autoritario de la forma más tranquila posible
Ike La Divaza viviendo en Bogotá, qué pesadilla. Lo último que necesita esta ciudad es otro fachito racista.