El hilo es la hostia, pero aquí hay un doble tirabuzón tangencial que pasa desapercibido:
Explicar cosas en la frontera siempre ha sido un delicado compromiso entre lo que ganas haciéndolo (la hora de consultoría, repercusión, reputación, etc.) y el alfa que cedes.
En un contexto en el que todo cristo está jugando con lo mismo y la velocidad es demencial, la ecuación colapsa: soltar las cosas al primer toque es la única solución en la que ganas algo.
Y tu intuición acumulada se convierte en el único alfa real.
3/Por qué cuento esto:
La moda de los sintéticos va a pasar, y esto avanza tan rápido que guardar mis secretos sería coleccionar fósiles. La ventaja técnica caduca en meses. El criterio no caduca. Y el criterio no se copia leyendo un hilo.
Así que servíos.