No terminamos de dimensionar el daño que la oposición geriátrica le ha hecho al país.
La señora no es búlgara, ni lituana, ni azteca. Es 100% mexicana como tú y como yo, así sea judía, atea, católica o chamanista.
También es incompetente, ignorante y demagoga, pero eso no la hace menos mexicana, o más mexicano a otro en comparación. No caigamos en su juego.