Y sin embargo, contra el pronóstico del 70% del periodismo que solo transmite encuestas que nunca acertaron, tengo muchísima confianza en la sociedad argentina. No nos vamos a defraudar. No vamos a entregarle el control de nuestras vidas a un grupo de bizarros,
violentos, ignorantes y fascistas. No vamos a sucumbir al “que reviente todo”, no vamos a avalar leyes de forro pinchado, ruptura con el vaticano, tráfico de órganos, entre otras decenas de delirios. No vamos a caer en esta nueva trampa de los muchachos de siempre. No esperamos milagros a esta altura, pero tampoco suicidarse. No vamos a votar a gente que piensa que el 17 de Octubre se conmemora la muerte de San Martín. No le vamos a hacer eso a San Martín. Vamos a salir aunque llueva, truene o caigan soretes a salvar al país de la locura. Jóvenes, viejos, meados, enteros, en pelotas, corriendo o arrastrandonos, sea como sea, pero no vamos a dejar que explote todo. Porque “todo” somos nosotros, pero también nuestro futuro y nuestro pasado. Costó mucha sangre tener este país y este voto, y los que la derramaron nos están mirando. No les vamos a fallar.