Sinceramente, no esperaba que el pueblo español se implicase tanto en la visita del Papa.
Cada encuentro, ha sido magnífico.
Madrid con un espectacular recibimiento en el Palacio Real, donde se ha priorizado a los fieles y Barcelona con un espectáculo visual sin precedentes… una verdadera obra de arte que comenzó hace más de 100 años, diseñada por un genio.
España ha dejado el listón muy alto con imágenes y vídeos que han dado la vuelta al mundo.
El Papa, sencillo, humano y muy diplomático, con una mente brillante y una sólida formación, ha conseguido conectar con el pueblo.
Ha quedado demostrado que España es un gran país en todos los aspectos, donde lo único que sobra es la casta política.