es increible como la estan malinterpretando diciendole envidiosa o celosa de su hija cuando claramente esta haciendo una referencia a la devaluacion de su trabajo
M’hijita la economista (22) consiguió trabajo y, si hablamos de plata, va a ganar bastante más que yo que trabajo (mucho) hace 30 años. Dejando de lado el orgullo por su mérito que es total, me es difícil explicar hasta qué punto me alegra y me deprime en igual medida.